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visita cruz  granadillosLa Cruz de los Granadillos ya luce completamente retaurada en Baeza. La alcaldesa Lola Marín, Francisco José Talavera, concejal de Obras, Mantenimiento de la Ciudad e Infraestructuras Municipales y el concejal de Patrimonio, Jorge López, ha visitado la Cruz de los Granadillos para evaluar el resultado de la intervención.

La actuación, que se ha efectuado acorde al Plan Especial de Protección y Reforma Histórico de la ciudad de Baeza, ha consistido en la ampliación del acerado respetando completamente el nivel de la calle.

El concejal de Obras, Francisco José Talavera, ha explicado que "para poder dejar la cruz ubicada en el mismo lugar se ha usado la solución de la cama de grava para equilibrar la altura del acerado” ya  que si se hubiera entroncado con la base de la cruz se habría absorbido el primer escalón de piedra. Con esta actuación, que ha contado con los permisos de Cultura y la Comisión de Patrimonio, se ha realizado una reordenación del tráfico con la creación de una plaza en torno a la cruz, embelleciendo y poniendo el valor este espacio.

 
Historia de la Cruz de los Granadillos

La Cruz de los Granadillos era una de las cruces de termino que tenía la ciudad de Baeza. Inicialmente estaba situada en El Ejido y lo más probable, según el concejal de Patrimonio, Jorge López, es que se trasladara a principios del siglo XX desde su ubicación original a donde se encuentra actualmente.

Según la documentación fotográfica, la cruz estaba situada en El Ejido como una cruz de término, sentido que continúa teniendo hoy en día ya que se sigue usando como "la cruz donde se despiden hacia el camino del cementerio a las personas que fallecen de la ciudad".

De la Cruz de los Granadillos, no existe documentación sobre su origen. Lo que está claro es que se trata de una construcción que se levantó con materiales “reciclados” o reutilizados que ni siquiera son de la misma época entre sí. 

Apoyando esta teoría, el profesor Cruz Cabrera (1999), la cita diciendo que “podría ser un monumento reaprovechado para señalar el camino del cementerio”. López explicaba que al ser una cruz hecha con restos de otras consturcciones “podemos observar en su base una rueda de molino, una columna con capitel dórico y está rematada con una cruz de hierro”.

La cruz se situaba fuera de los límites de la ciudad hispanomusulmana, desde este lugar se abría el camino que pasaban por ciudades cercanas que conducían a Sierra Morena, por la puerta de los Granadillos, aún este nombre se sigue manteniendo. Este espacio, cercano al histórico barrio de San Andrés, forma parte del Ejido, siendo la prolongación de esta gran zona de expansión, la conocida como los Granadillos, de la que se tiene constancia desde el siglo XVI.