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sinfonia vandelviraLa arquitectura de Andrés de Vandelvira volvió a tomar forma de música, esta vez, en la Catedral de Baeza. Ante la atenta mirada de más de 600 personas, Rogelio Rojas cogió la batuta para hacer retumbar los pilares con el precioso sonido de los instrumentos de la Orquesta Sinfónica Vandelvira y las potentes voces del Coro Ciudad de Jaén.

El círculo, formado por el monumento histórico de la ciudad patrimonial y la música que recreaba la vida del arquitecto, se creó en perfecta armonía. Con cuatro partes en las que se dividió el concierto, la Sinfonía Vandelvira emocionó a todos los asistentes en otra de las obras de referencia del genio albaceteño en la provincia. El frío de las calles de intramuros de Baeza era aplacado al cruzar las puertas del templo catedralicio por la potencia y sobrecogedora música.

Recorrido por la vida del arquitecto

La noche deparó un auténtico recorrido por la vida del gran arquitecto, desde su aprendizaje del oficio en las canteras de piedra en su pueblo natal, Alcaraz (Albacete). El triángulo emuló el sonido del martillo contra el cincel cuando se pica la piedra, así como las voces recitaban las melodías que tarareaban los canteros mientras realizaban su trabajo. 

El segundo de los movimientos representó la explosión de creatividad que comenzaba a desarrollar Vandelvira, una vez adquirió los conocimientos de su oficio, pero también el equilibrio personal en el que se encuentra. La música de Rojas expresó esta mezcla de sentimientos a través de compases de amalgama, dotando a esta parte de un aire de allegro constante y andante, fruto de un artista triunfador.

Así, el compositor jiennense se adentra en la vida del artista con un tercer movimiento que transmite el amor más puro del arquitecto para terminar con ‘La Gran Obra: La Catedral de Jaén’, una oda al resplandeciente monumento de la capital que acogió con el mayor sentimiento este espectacular concierto.

Una nueva actuación con la que Rogelio Rojas cumplió su sueño de complementar la obra arquitectónica de Vandelvira con lo que mejor sabe hacer, su música. No obstante, el autor no dudó en afirmar su deseo por llevar esta sinfonía a todos los monumentos del arquitecto.