alejandro moraAlejandro Mora ha sido el encargado de pregonar la Semana Santa de Baeza. Una responsabilidad que asumió coincidiendo con el IV Centenario del Juramento Inmaculista de la Universidad y las bodas de oro de este tradicional pregón. Todo un privilegio, asegura, que ha convertido en un discurso para “despertar las almas y emocionar los corazones de los baezanos” con el fin de que vivan intensamente la “Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor”.

–¿Cómo se presenta Alejandro Mora como pregonero?
–Como un católico y cofrade que ama profundamente nuestra Semana Santa y Baeza.

–¿Cuáles son las principales devociones del pregonero?
–Desde que nací, mi Señor de la Caída es la devoción a la que acudo cada día. Si no físicamente en el Convento de la Magdalena, al menos sí en la oración. Por tradición familiar, toda mi familia es hermana y tenemos una gran devoción al Niño Jesús ‘de los bizcochos’ como popularmente se le conoce. Pero donde me he desarrollado como cofrade y he vivido las más intensas experiencias, ha sido en mi querida Hermandad de ‘Las Escuelas’. Desde que me hice hermano cuando entré a estudiar en el Instituto ‘Santísima Trinidad’, a las plantas del Cristo de la Misericordia y de la Madre de Dios he vivido momentos inolvidables y he conocido personas extraordinarias que te marcan para toda la vida. Por supuesto nuestra Madre y Patrona la Santísima Virgen del Alcázar es también un pilar fundamental sobre el que todos los baezanos apoyamos nuestra fe.

–¿Quién es Jesús de la Caída? ¿Es así Dios?
–Es la imagen de la dulzura, del perdón, del sufrimiento, de la belleza y del amor de Dios que ha venido hasta Baeza.

–¿Cómo recibiste la propuesta? ¿Era esperada?
–En ningún momento ha sido algo esperado. Disfruto mucho de nuestra Semana Santa y por eso me gusta ir a los pregones, exaltaciones y demás. Porque me gusta recordar y aprender de las experiencias y sentimientos que se reviven de una manera especial en los pregones. Nunca me imaginé estar en ese atril. Mi relativa juventud y mi prácticamente nula experiencia como pregonero hacían que jamás se me hubiera pasado por la cabeza que yo pudiera anunciar la Semana Santa a Baeza. Medio engañado, acudí a una llamada que me hacía el Presidente de la Agrupación de Cofradías el pasado verano, y he de reconocer que cuando me hizo la propuesta me quedé absolutamente sorprendido. Una vez aceptado el reto, es una gran responsabilidad la que se asume, pero ante todo es un gran privilegio por el que me siento muy afortunado.
–¿Es casualidad que en este año de carácter inmaculista tú hayas sido el pregonero?
–Como nos recuerda siempre un buen amigo, y estoy de acuerdo con él, no creo en las casualidades. Tengo la suerte de formar parte de la comisión que con tanta ilusión está preparando este año tan especial para Baeza en el que celebramos el IV Centenario del Juramento Inmaculista de nuestra Universidad. La providencia ha querido que este año fuera yo el pregonero de nuestra Semana Santa. Algo desde luego dejé entrever en el pregón. Ya no sólo por lo que he dicho anteriormente. Baeza es una ciudad muy mariana y así lo ha demostrado a lo largo de su historia. Es algo que forzosamente se refleja en todos los pregones, en nuestras Hermandades y en la vida de la ciudad en general.

–Hijo de pregonero…y muy probablemente padre de pregonero…
–Es todo un honor seguir los pasos de un padre. Un ejemplo a seguir del que tanto he aprendido…vuelvo a insistir, me siento muy afortunado y doy por ello gracias a Dios. En cuanto a lo de padre de pregonero (risas). ¡Lo que Dios quiera! Ya veo que te han contado la anécdota. Desde que el pasado verano acepté el nombramiento como pregonero, son muchas las horas de escritura y lectura delante de muchos libros y el ordenador. Mi hija Elena es aún muy pequeña, pero Alejandro, que ya va a cumplir los cinco años, muchas veces me pregunta el por qué de tantas horas “robadas” a sus juegos y paseos…finalmente ha optado por hacer él también su pregón y compartir conmigo la experiencia…él escucha atentamente lo que escribo y después él también me avanza algunos versos de su pregón… con una oratoria por cierto envidiable.

–¿Pregonero joven, Hermano Mayor joven, entraste casi siendo un chiquillo a formar parte de una junta de Gobierno… ¿qué opinión tienes de la participación de la juventud en las cofradías actualmente?
–Muy buena. Siempre nos gustaría que fuera mayor. Pero eso siempre va a ser así. No cualquier tiempo pasado fue mejor. Cada época tiene su momento, siempre de una manera u otra ha habido jóvenes alrededor de las Hermandades y su participación, como es normal, varía. Actualmente la vida cofrade no se reduce a una cuaresma o a una semana, si no que nuestras hermandades afortunadamente funcionan de manera muy activa durante todo el año. Las Hermandades ofrecen un amplio abanico de actividades muy interesantes y enriquecedoras a los jóvenes, pero ésto crea a su vez un nivel de exigencia muy alto para los que por ejemplo dan el paso al frente de asumir un puesto de responsabilidad en la Hermandad. Debemos saber dosificar las exigencias, y ante todo, hacer ver a los jóvenes que las Hermandades son un lugar para disfrutar. Disfrutar en primer lugar de una experiencia especial con Dios, pero a la vez, disfrutar de un encuentro con otros jóvenes con los que divertirse, compartir vivencias, aprender de los mayores, enseñar a los más pequeños…

–¿Qué te ha supuesto ser el pregonero en el año que esta cita cumple sus bodas de oro?
–Desconocía en un primer momento que se celebraba esta efeméride, y cuando lo supe, fue como un nuevo estímulo de responsabilidad. Ha sido un reto sobre todo por las personas de tanta calidad, no sólo literaria o cofrade, sino sobre todo calidad humana que me han precedido en ese atril.

–¿Ha sido diferente esta Cuaresma para ti? ¿Notas que los cofrades te observan de forma diferente?
–He intentado vivirla intensamente en todos los sentidos, como todos los años. Con los preparativos en mis Hermandades y participando, como siempre, en el mayor número de actos que todas las Hermandades y la Agrupación organizan. Baeza tiene una Cuaresma muy intensa, con gran cantidad, variedad y calidad en sus cultos y actos. Quizá en la calle con estas últimas semanas lluviosas, hemos echado en falta ese ambiente que tanto nos gusta a los cofrades de ensayos de bandas y tronos… pero bienvenida sea la lluvia tan necesaria con la que Dios nos está bendiciendo.

En cuanto a si me he sentido observado por los cofrades… más que observado me he sentido un privilegiado. La muestras de cariño, ánimo, e incluso detalles que han tenido conmigo las Hermandades durante todo este tiempo son muy de agradecer. Estos meses han sido sin duda una experiencia impagable.

–¿Qué crees que esperaba Baeza de ti?
–Pues como cada año de su pregonero. Un llamamiento a la Semana de Dios en Baeza que despierte las almas y emocione los corazones de los baezanos para vivir intensamente la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor.::José García Checa