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centenario inmaculistaAntes de que así Roma lo hiciera, antes de que otros santos o personajes ilustres de la cristiandad lo hicieran, mucho antes de que otras ciudades e instituciones lo hicieran, la ciudad de Baeza, en el año 1618 juró solemnemente en su universidad la defensa de la limpieza y pureza de la mejor de las nacidas, de aquella joven humilde de Nazaret, que con su sí cambió el rumbo de toda la humanidad y que después de 2000 años continua reuniendo a generaciones en torno a su amor.

Baeza sabe y mucho de hablar de amor a la Virgen, su historia nos habla de ello y sus gentes lo acreditan, por ello, a nadie le sorprende, que la ciudad quisiera celebrar con tanto jubilo y solemnidad este aniversario, el cual llego a lo más profundo, y que se celebró sabiendo que se trataba de un legado, que siglos antes, la universidad y con ella toda la ciudad dejaba a las generaciones venideras, no siendo el mismo un capricho, sino una formar de ser. 

Así pues, durante el pasado fin de semana, se vivieron los actos centrales de este IV centenario, comenzando con la vigilia de adoración al Santísimo Sacramento que tenía lugar en la noche del viernes.

Ya el sábado 22 de septiembre, la fachada principal de la Santísima Trinidad se vestía de gala para festejar todo lo que estaba por vivir en ese lugar cargado de historia y belleza. Comenzó esta jornada a las 19 Horas con la procesión cívico - académica que partía desde el patio de la sala de profesores, continuando por los claustros del centro hasta llegar al paraninfo. 

Abría este cortejo el pertiguero, para continuar los maceros, representantes de la Hermandad de “Las Escuelas, claustrales de la Universidad de Jaén, miembros de la corporación municipal del Ayuntamiento de Baeza, el director del I.E.S. Santísima Trinidad, y la alcadesa de la ciudad, el representante de la Universidad Internacional de Antonio Machado, la Vicerrectora de proyección de la cultura de la Universidad de Jaén  y el  Vicario General de la Diócesis.

Tras ser recibida esta procesión en el paraninfo con sones de fanfarrias, la vicerrectora de proyección cultural declaró abierta la sesión, tomando la palabra tras la lectura del artículo de los antiguos estatutos referidos al voto inmaculista el Doctor Martínez Rojas, Catedrático de Prima de Historia de la Iglesia y Teología, quien desde la catedra de San Juan de Ávila, pronuncio una lección magistral con gran celo apostólico.

Martínez Rojas ofreció una visión histórica sobre la Inmaculada Concepción desde los primeros cristianos y los padres de la iglesia, pasando por San Agustín, Santo Tomás o Juan Duns Scoto, centrándose en el papel de San Juan de Ávila y sus discípulos en la universidad de Baeza hasta nuestros días. Sin duda alguna, todos los presentes fueron participes de una magistral defensa de la Inmaculada Concepción de María.

Tras la intensa ovación por parte de los presentes a la defensa inmaculista, finalizo el acto académico con el canto del Gaudeamus igitur, partiendo de nuevo el cortejo hasta la Iglesia de San Juan Evangelista en orden inverso a la llegada y precedida por la imagen de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora.

Con San Juan de Ávila como testigo comenzaba la celebración de la Santa Misa que fue presidida por Francisco Juan Martínez Rojas, Vicario General de la Diócesis y concelebrada por varios sacerdotes llegados desde diferentes diócesis cercanas. 

Durante el ofertorio, tomo la palabra la vicerrectora de proyección cultural, quien ante la asamblea, dio lectura y renovó en latín el juramento en defensa de la Inmaculada Concepción de María. Acto seguido el Vicario General invito a todos los presentes a jurar con el mismo juramento que así se hiciera en el 1618 la pureza de la Beatísima Virgen María. Sin duda alguna, este fue un momento de gran jubilo para toda la iglesia diocesana que embargó de emoción a todos los asistentes, los cuales, no solo renovaron este juramento, sino que fueron participes de un momento privilegiado el cual pasó a formar parte de la historia. 

En la memoria de todos los presentes, se recordara el imponente: IVRO que resonó de nuevo el sábado 22 de Septiembre en la Iglesia de San Juan Evangelista de la noble, antiguar, leal y mariana ciudad de Baeza.

De gran belleza fueron también los cantos y música que resonaron en ambos actos, los cuales transportaron a los presentes a otra época y que fueron interpretados con gran exquisitez por el ensemble La Danserye. Destacar también que a este juramento se sumaron muchas Cofradías de la ciudad allí representadas.

Ya durante la jornada del domingo, en horario de mañana y tarde, la bella imagen de María Santísima Madre de Dios en su Limpia, Pura e Inmaculada Concepción estuvo en piadosos besamanos, finalizando la jornada con el encendido de luminarias, disparo de cohetes y repique de campanas desde la lonja de la Iglesia de San Juan Evangelista, tal y como se hiciera en el 1618.:José García Checa