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COLECCIONABLE ÚBEDA

SIGLOS XIV-XVI.

San NicolásPodemos afirmar que es la mejor muestra de templo gótico de la ciudad. Su sobriedad arquitectónica es fruto de los inicios de este estilo. Probablemente se sitúe el templo sobre una antigua mezquita o sinagoga. Su construcción se inicia a finales del siglo XIV dentro del más puro estilo ojival. No obstante en el siglo XVI se incluyen elementos de estilo renacentista en la Portada Oeste así como en el interior con la Capilla del Deán Ortega.

Consta el templo de tres naves, con cabecera poligonal, que se cubren con bóvedas de crucería elevadas a su vez sobre pilares de haces de columnas aún sin excesividad de adornos, todavía dentro de un estilo más severo. Las intervenciones que se realizaron en el siglo XVI, desvirtuaron un tanto su carácter. Se añadió a la iglesia la Capilla de la Purísima Concepción, iniciándose sus obras hacia 1549, situándose en un ángulo del brazo del crucero, en el lado de la Epístola, se reformó el arco del crucero y el ábside. También hacia 1527 se inicia la edificación de la Capilla del Deán de Málaga, Don Fernando Ortega Salido, Chantre de la Iglesia Colegial de Santa María de los Reales Alcázares y primer capellán de la Sacra Capilla de El Salvador. Se atribuye su proyecto a Andrés de Vandelvira. La portada es de un primer renacimiento netamente toledano con decoración muy rica en donde destaca el gran arco de medio punto que da acceso a la capilla, con minuciosas molduras y encuadrado por dos columnas corintias estriadas interrumpida su verticalidad por anillos de calaveras y cabezas de ángeles que simbolizan la vida y la muerte. En las albanegas de los arcos aparece la representación de Sansón abrazado a la columna de la casa de los Filisteos y Hércules que blande su clava. Sobre el arquitrabe, un friso recorrido por grutescos. Se remata el conjunto con el escudo familiar en el centro, figurillas de angelitos y dos esculturas situadas sobre basas. La Capilla se cierra con una reja del siglo XVI del rejero local Juan Alvarez de Molina. Los mismos motivos decorativos se advierten en el anverso y reverso de la reja donde encontramos en la parte más inferior el escudo de armas del Deán coronado por un yelmo. En la parte superior se representa la Asunción de la Virgen María y las imágenes de San Bartolomé y San Francisco en los laterales. El interior se cubre con bóveda de estrella y conserva restos del primitivo retablo con pinturas de Julio de Aquiles. Destacar también del interior del templo, el retablo del Altar Mayor obra de Francisco Palma Burgos, el púlpito de forja del siglo XVI que ostenta las armas de los Molina y los Cobos, la Capilla Bautismal de gran elegancia y sobriedad, de planta elipsoidal y bóveda muy elegante con distintos paños y la Sacristía, construida a instancias de Don Diego de los Cobos hacia 1564 que se cubre con bóveda de cañón. La portada que da acceso a la sacristía posee un esquema de gran arco triunfal.

El conjunto al exterior presenta dos portadas, la principal cuya construcción fue ordenada por el obispo Don Alonso Suárez de la Fuente del Sauce hacia 1509, gran promotor de obras en la provincia, es de estilo gótico flamígero tardío. La puerta de acceso está enmarcada por un gran arco apuntado con arquivoltas decoradas con motivos vegetales flanqueado por pináculos. Se remata todo con crestería y una imagen de San Nicolás. La portada de poniente, a la izquierda de la principal, fue mandada construir por el obispo Don Francisco Delgado en 1566 y se debe su traza a Andrés de Vandelvira bajo la dirección de Pedro Orastiaga. Las esculturas son de Lorenzo Brogio. Se compone de arco de medio punto enmarcado por columnas pareadas. En el cuerpo superior, un arco con la representación de San Nicolás sentado. A los lados nichos con veneras y sobre ellos tenantes y el escudo del obispo. Se remata el conjunto con un frontón que alberga la imagen de Dios Padre. Destacar por último la sencilla torre que fue una de las más altas de la ciudad pero que se rebajó en 1832 debido a su ruinoso estado.

ROSA MARÍA LÓPEZ RUZ

ÚBEDA, DÉCADA DE 1550-DÉCADA DE 1560.

Portada Palicio Vela de los CobosANDRÉS DE VANDELVIRA.

Constituye, sin duda, otra de las sobresalientes muestras de arquitectura palaciega que, tanto en Úbeda como en Baeza, podemos admirar y disfrutar.

Ese afán que albergaba la nobleza por mostrar al mundo toda la suntuosidad de la que siempre gustaba de hacer gala, tuvo su plasmación más subida en el encargo de soberbios palacios tendentes siempre a impresionar por su magnificencia y lujo.

Concretamente el palacio que presentamos a continuación, abierto a una de las más importantes calles de la ciudad como es la Calle Real, principal arteria de la Úbeda del XVI, fue mandado construir por otro de los miembros de aquella aristocracia local que tanto contribuyó a la conformación de la ciudad, como uno de los centros urbanos renacentistas de mayor entidad de España.

Su promotor, D. Francisco Vela de los Cobos, perteneció a esa significativa familia de mecenas que durante el Siglo de Oro ubetense, sin lugar dudas el siglo XVI, tanto favoreció al Renacimiento en su más alto y subido grado, mediante encargos como éste que nos ocupa. Fue regidor de Úbeda en 1564, Capitán de Caballería para sofocar la sublevación de los moriscos granadinos en 1568.

En la década de 1550, encarga este palacio a Andrés de Vandelvira, quien lo finalizará en la década de los 60.

De factura vandelviriana, la fachada de este palacio se organiza en tres cuerpos bien definidos y tendentes a la horizontalidad según los esquemas propios del clasicismo renacentista. La perfección y planitud con que se trata la sillería que conforma el paramento, cede ante la inclusión de voladizos balcones que, en el segundo cuerpo y como si de elementos decorativos se tratasen, modulan las masas del exterior y que tendrán una extraordinaria influencia en otra de las casas nobles construidas posteriormente en la ciudad como es el Palacio de los Marqueses de Bussianos.

En el centro, se sitúa la portada de dos cuerpos, siendo el primero de ellos un vano adintelado con columnas de capitel corintio sobre pedestal y que soportan el entablamento. En el segundo cuerpo, encontramos otro vano entre pilastras jónicas y rematado por un frontón triangular con decoración de vasos en sus vértices. Este balcón, queda flanqueado por sendos tenantes que sostienen escudos.

Hacia los extremos, vemos otros dos balcones, éstos más prominentes con respecto al central y al plano de fachada, y a su vez enmarcados por delgadas columnas también jónicas. En la esquina sur, un balcón con mainel de mármol blanco –que tendrá gran fortuna en Andalucía- y antepecho de piedra con decoración geométrica, remata con gracia este segundo piso, a la vez que con este detalle pone en relación este palacio con el del Deán Ortega.

Finalmente, el remate se realiza mediante una bella y elegante galería, donde un vano adintelado en el centro, es flanqueado en sus dos lados por otros cinco de medio punto, sostenidos por pilares cuadrangulares y con antepechos de piedra, decorados con motivos del renacimiento geométrico tan característicos del Vandelvira de los últimos años. En la esquina, vuelve a repetirse la ventana en esquina con parteluz de mármol.

Este palacio, del que se conserva como original su fachada, fue destruido en su interior en el siglo XIX y recompuesto posteriormente.

En él, vive actualmente D. Natalio Rivas Sabater quien posee una importante colección de obras de arte en su interior, así como una interesante biblioteca.

FRANCISCO JAVIER RUIZ RAMOS