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ÚBEDA, DÉCADA DE 1550-DÉCADA DE 1560.

Portada Palicio Vela de los CobosANDRÉS DE VANDELVIRA.

Constituye, sin duda, otra de las sobresalientes muestras de arquitectura palaciega que, tanto en Úbeda como en Baeza, podemos admirar y disfrutar.

Ese afán que albergaba la nobleza por mostrar al mundo toda la suntuosidad de la que siempre gustaba de hacer gala, tuvo su plasmación más subida en el encargo de soberbios palacios tendentes siempre a impresionar por su magnificencia y lujo.

Concretamente el palacio que presentamos a continuación, abierto a una de las más importantes calles de la ciudad como es la Calle Real, principal arteria de la Úbeda del XVI, fue mandado construir por otro de los miembros de aquella aristocracia local que tanto contribuyó a la conformación de la ciudad, como uno de los centros urbanos renacentistas de mayor entidad de España.

Su promotor, D. Francisco Vela de los Cobos, perteneció a esa significativa familia de mecenas que durante el Siglo de Oro ubetense, sin lugar dudas el siglo XVI, tanto favoreció al Renacimiento en su más alto y subido grado, mediante encargos como éste que nos ocupa. Fue regidor de Úbeda en 1564, Capitán de Caballería para sofocar la sublevación de los moriscos granadinos en 1568.

En la década de 1550, encarga este palacio a Andrés de Vandelvira, quien lo finalizará en la década de los 60.

De factura vandelviriana, la fachada de este palacio se organiza en tres cuerpos bien definidos y tendentes a la horizontalidad según los esquemas propios del clasicismo renacentista. La perfección y planitud con que se trata la sillería que conforma el paramento, cede ante la inclusión de voladizos balcones que, en el segundo cuerpo y como si de elementos decorativos se tratasen, modulan las masas del exterior y que tendrán una extraordinaria influencia en otra de las casas nobles construidas posteriormente en la ciudad como es el Palacio de los Marqueses de Bussianos.

En el centro, se sitúa la portada de dos cuerpos, siendo el primero de ellos un vano adintelado con columnas de capitel corintio sobre pedestal y que soportan el entablamento. En el segundo cuerpo, encontramos otro vano entre pilastras jónicas y rematado por un frontón triangular con decoración de vasos en sus vértices. Este balcón, queda flanqueado por sendos tenantes que sostienen escudos.

Hacia los extremos, vemos otros dos balcones, éstos más prominentes con respecto al central y al plano de fachada, y a su vez enmarcados por delgadas columnas también jónicas. En la esquina sur, un balcón con mainel de mármol blanco –que tendrá gran fortuna en Andalucía- y antepecho de piedra con decoración geométrica, remata con gracia este segundo piso, a la vez que con este detalle pone en relación este palacio con el del Deán Ortega.

Finalmente, el remate se realiza mediante una bella y elegante galería, donde un vano adintelado en el centro, es flanqueado en sus dos lados por otros cinco de medio punto, sostenidos por pilares cuadrangulares y con antepechos de piedra, decorados con motivos del renacimiento geométrico tan característicos del Vandelvira de los últimos años. En la esquina, vuelve a repetirse la ventana en esquina con parteluz de mármol.

Este palacio, del que se conserva como original su fachada, fue destruido en su interior en el siglo XIX y recompuesto posteriormente.

En él, vive actualmente D. Natalio Rivas Sabater quien posee una importante colección de obras de arte en su interior, así como una interesante biblioteca.

FRANCISCO JAVIER RUIZ RAMOS