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La Entrevista

5agustingarcaEL próximo 1 de octubre dará comienzo un nuevo curso de la Escuela de Hostelería y Turismo 'La Laguna'. Este centro, que tiene como pilar fundamental la formación de excelencia, lleva catorce años preparando a los futuros profesionales del sector de la hostelería y el turismo. Su director, Agustín García Lechuga, ha hablado con 'Baeza Comarcal' para adelantar las claves de este nuevo curso.

 

–¿Cuánto tiempo lleva al frente de la dirección de la Escuela La Laguna?
–Soy director del centro desde 1993, fecha en la que se pusieron los cimientos de lo que es hoy La Laguna.


–¿Cuáles son sus grandes objetivos como director de La Laguna?
–En principio, La Laguna nació como un centro de desarrollo rural, en la temporada 1992/1993. Yo era el director del módulo de promoción y desarrollo de Baeza de la Escuela Taller y es aquí donde se esboza la primera idea de La Laguna. Es decir, se concibió como un centro de desarrollo rural, pero solicitamos subvención a Europa, en concreto a Bruselas, y fue el primer 'Leader' que se concedió que, por cierto, nos lo repartimos entre Baeza y Úbeda. Esta fue la primera inversión. En principio, el proyecto contemplaba un hotel rural y el Museo de la Cultura del Olivo. La idea era vincular a Agricultura con el museo y al Ayuntamiento con el hotel. Sin embargo, en ese periodo se compra la Hacienda y el por entonces consejero de Agricultura y hoy alcalde de Baeza, Leocadio Marín, nos informó que el consejero de Trabajo estaba montando escuelas de hostelerías. Fue entonces cuando se constituyó un consorcio en el que se integraba Trabajo, Agricultura y Ayuntamiento de Baeza, formándose el Consorcio Hacienda La Laguna con estos tres organismos.


–Hablamos de un centro que ha ido evolucionando con los años, ¿no?
–Hace catorce años que está funcionando la Escuela de Hostelería y se ha convertido en el núcleo fundamental del centro. Empezó desde la nada y ha ido creciendo. Comenzamos, al igual que el resto de escuelas de hostelerías, con dos cursos (cocineros y camareros). Pero en su momento fui más ambicioso y solicité más cursos. Todos fueron concedidos bajo la condición de que hubiera una inserción laboral importante. Soy de sangre caliente y no me ha hecho falta que me animen mucho para emprender nuevas iniciativas. Así hemos llegado a la situación actual, con ocho especialidades y doscientos alumnos.


cursosdeprofesionales–¿Qué especialidades se imparten en la actualidad en la Escuela?
–Impartimos cocina, servicio de sala y recepcionista, los tres en sus dos niveles; mantenimiento de instalaciones hoteleras; técnicos auxiliares hidrotermales; panificación, pastelería y repostería; gestión de hoteles rurales; y sumiller, que al igual que el año pasado pasa de los seis meses a un año de duración. Todos nuestros cursos están homologados con certificado de profesionalidad, de nivel dos o uno.


–¿Alguna novedad para este año?
–La especialidad de gobernanta, que conllevaba también un curso de camarera de piso en el mismo año, será a partir de este año gestión de hoteles rurales. Es decir, la vamos a ampliar para tener más especialización. Serán profesionales capaces de limpiar las habitaciones, ayudar en cocina, atender en sala, hacer algo de recepción… Estamos pensando en hoteles pequeños que no pueden mantener tanto personal y necesitan un profesional que sepa un poco de todo.


–¿Cómo son los índices de inserción laboral de los alumnos de esta Escuela?
–En su momento, barajamos cifras altísimas de inserción; ahora no lo son tanto. De todas formas, viendo como está la situación, insertar laboralmente a más de un sesenta por ciento de alumnos, es todo un éxito.


–¿Cómo se lleva a cabo la selección de los alumnos?
–El curso comenzará el 1 de octubre. La preinscripción se llevó a cabo entre los meses de mayo y junio y, en julio, se procedió a la selección de los alumnos. Hay que tener en cuenta que para las doscientas plazas se presentan unas quinientas solicitudes y, por lo tanto, hay que realizar una selección para las diferentes especialidades. Ya se ha llevado a cabo esta selección y la fase de matriculación culminó el 15 de septiembre.


–¿Con cuánto personal cuenta el centro?
–Entre profesores y personal auxiliar, somos cuarenta.


–¿Qué requisitos son necesarios para entrar en la Escuela La Laguna?
–Depende del curso. Por ejemplo, si quieres ser recepcionista o técnico hidrotermal, tienes que tener el Bachiller o equivalente. Para el resto de los cursos, es necesario el graduado en ESO y formación básica.


–Por lo tanto, ¿no son necesarios estudios superiores?
–No, de ninguna manera. Lo que sí es cierto es que siempre hemos tenido diplomados y licenciados que, en su mayoría, tenían una meta muy clara: montar su propio negocio.


–¿El perfil de los alumnos ha cambiado a lo largo de estos años?
–Sí, radicalmente. El perfil de los alumnos ha cambiado mucho desde hace catorce años hasta la actualidad. No se parecen en nada. Los alumnos cada vez están más formados. No obstante, en La Laguna valoramos mucho que el potencial alumno tenga experiencia, es decir, que lo tenga muy claro y esté motivado. Son profesiones que no son nada fáciles.


–¿La crisis también ha afectado a este centro?
–Sí que nos afecta. Hemos tenido un recorte importante en el presupuesto. El año pasado ya tuvimos un recorte importante y para este nuevo curso ya nos han anunciado otro. No obstante, este centro tiene menos problemas que otros, porque cuenta con ingresos propios. Tenemos los restaurantes, el hotel, la piscina y el museo, y todo eso genera ingresos.


–¿Con qué subvenciones cuenta La Laguna?
–Se financia al cien por cien por la hasta la fecha Consejería de Empleo, ahora Consejería de Innovación y Empleo. En el futuro, por Educación. Las subvenciones proceden del Fondo Social Europeo y la Junta de Andalucía.


–La Escuela La Laguna también destaca por los programas a los que se ha adherido como, por ejemplo, el 'Leonardo da Vinci'. Hábleme de ello.
–A los programas de internacionalidad siempre le hemos dado mucha importancia. De hecho, somos el centro que más intercambios a nivel internacional hemos hecho de los quince consorcios que existen. Estamos acogidos al programa 'Leonardo' y, además, tenemos certificado de calidad por este programa, lo que nos facilita poder enviar alumnos al extranjero. A excepción de alguna universidad, somos el único centro que cuenta con este certificado. Esa es nuestra base de funcionamiento y no sólo enviamos alumnos al extranjero, sino que también recibimos. Ahora mismo tenemos italianas y alemanas y, hasta hace poco, turcos. Con el 'Leonardo' siempre hay una avalancha de alumnos que, o bien se van al extranjero, o vienen a La Laguna.


–¿Algún programa más?
–Tenemos nuestros propios programas de transnacionalidad, lo que nos permite hacer nuestros propios intercambios con escuelas tan variopintas como las de Polonia, Escocia, República Checa, Irlanda o Suecia. Este intercambio cultural nos está dando muy buenos resultados. La prueba es que los alumnos que este verano han estado haciendo prácticas a través de estos programas, la inmensa mayoría se van a quedar en el extranjero; en concreto, en Alemania y en Irlanda.


–¿Cuáles son los grandes valores sobre los que se sustenta la Escuela?
–Básicamente una formación de excelencia, basada en mucha práctica, pero sin olvidar la teoría. Contamos con una formación teórica complementaria que es imprescindible hoy en día. Por ejemplo, en la actualidad es muy importante que un trabajador sepa manejar un programa informático que le permita hacer sus propias cartas y escandallos. Por eso a la formación teórica le damos vital importancia. Otro tanto pasa con los idiomas. Es muy importante que el alumno sepa idiomas. Nosotros somos un centro bilingüe, con la dificultad que conlleva, puesto que el alumno, salvo excepciones, suele tener muy poca formación en idiomas.


–¿Hay algún proyecto o iniciativa que, como director del centro, esté dispuesto a acometer?
–Nos interesa mucho el tema energético. Llevamos a cabo una primera experiencia con una caldera de biomasa, que ya está funcionando y que nos ha supuesto un enorme ahorro energético. Estamos consumiendo hueso de orujo. Ahora, nos gustaría avanzar en este tema. Quise acometer una experiencia en geotermia, pero hemos tenido problemas con la financiación. La situación no es la mejor. Otro tanto ocurre con la energía eólica, que hubiera sido un primer paso hacia la geotermia. También estamos haciendo una residencia nueva, con veinte apartamentos, pero el proyecto anda un poco parado por la financiación. Por lo tanto, proyectos tengo para estar otros pocos años más al frente. Soy inquieto y siempre tengo ideas.


–Cuando mira atrás, ¿qué balance hace de todos estos años como director del centro?
–No soy el más adecuado ni para autoevaluarme, ni para evaluar el progreso de la Escuela, pero creo que es un balance muy positivo. Quien vio este complejo hace veinte años y lo ve ahora, se queda sorprendido. Es impresionante lo que se ha hecho. Un cortijo abandonado lo hemos convertido en un complejo magnífico. La Junta de Andalucía tiene aquí un capital importante.


–De cara al nuevo curso, ¿cuál sería su mensaje al alumnado y al personal del centro?
–Que los futuros profesionales del sector de la hostelería y turismo sean conscientes de la formación que se les va a dar y de la suerte que han tenido de entrar a este centro. La formación que van a recibir va a permitir a muchos de ellos labrarse un futuro. Y a las pruebas me remito. La provincia está plagada de restaurantes gestionados por alumnos de esta escuela. Es más, es raro el restaurante de la provincia en el que no hay alguien que haya pasado por esta escuela. Y a mis profesores, les pido que asuman que, gracias a su profesionalidad y a nuestro programa formativo, hemos logrado estos objetivos. Por lo tanto, que se mantengan firmes en su currículum y en lo que han estado haciendo hasta ahora.