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juicio caritasLa Sección Segunda de la Audiencia de Jaén ha condenado a dos años de cárcel al extesorero de Cáritas Interparroquial de Úbeda (Jaén), F.L.S.A., de 58 años, por apropiarse de forma indebida de 137.124 euros, dinero que destinó a realizar pagos de la empresa privada en la que trabajaba. Además, de devolver el dinero, se le condena al pago de una multa de 3.000 euros y a hacer frente a las costas procesales, incluidas las de la acusación particular.

El fallo de la sentencia, al que ha accedido Europa Press, establece la misma pena para F.G.L., de 61 años, administrador único de la empresa de calzados a la que se dirigió el dinero sustraído para hacer frente al pago de proveedores e incluso de las nóminas.

La pena impuesta es la que había solicitado el Ministerio Fiscal después de que en el transcurso del juicio celebrado el pasado 29 de octubre, F.L.S.A. admitiera haberse apropiado de 137.124 euros y no de los 233.634 euros que le reclamaba Cáritas.

La diferencia de algo más de 96.000 euros entre lo que el extesorero reconocía haberse llevado y lo que mantenía Cáritas que se apropió, es lo que impidió cerrar un acuerdo entre las partes que hubiera llevado a una sentencia de conformidad.

"Tengo voluntad de reponer el daño a Cáritas, pero no en esa cantidad", dijo F.L.S.A. ante el tribunal encargado de juzgar el caso. Reconoció que desde 2010 hasta 2017 había detraído diversas cantidades a Cáritas para "sanear" las cuentas privadas de la empresa en la que trabaja. Según su declaración se llevó 137.124 euros, dinero que estaría dispuesto a devolver y que ahora por sentencia se le obliga a restituir conjuntamente con el otro condenado.

Apuntó que en aquellos años en los que él era tesorero no se llevaba una contabilidad y que lo máximo que se hacía era informar de las cuentas en un boletín mensual con ingresos y gastos que se colgaba en el tablón de la parroquia. Señaló también en el juicio que de muchas cuestiones no había facturas, aunque todo estaba "justificado", otra cosa es que "sirva o no como justificación" a la acusación particular.

Por su parte, F.G.L. admitió también en el juicio que era conocedor de que había dinero que procedía de las cuentas Cáritas en Úbeda, pero ha señalado que "desconoce" a cuánto ha podido ascender ese dinero. Asimismo dijo que él tenía "fe ciega" en su empleado y era su "hombre de confianza" por lo que le dejó hacer hasta que se descubrió lo que estaba ocurriendo.

El director de Cáritas Diocesana en Jaén, Rafael López-Sidro, declaró como testigo que el caso comenzó a destaparse en 2015 cuando ya se había decidido centralizar la gestión de las nuevas Cáritas interparroquiales de la provincia de Jaén. Fue la de Úbeda "la única que dio problemas" a la hora de justificar gastos e ingresos.

La auditoría de los últimos cinco años encargada desde Cáritas Diocesana reflejó las presuntas irregularidades y puso de manifiesto que se habían detraído fondos. Además, muchos de los gastos en este periodo de tiempo como 40.000 euros en pan para el dispositivo de inmigrantes temporeros no venía avalado por las facturas correspondientes.

La sentencia recoge que el F.L.S.A. actuando como tesorero de Cáritas Interparroquial de Úbeda desde el año 2001 procedió desde el año 2010 y hasta su cese fulminante en 13 de enero de 2017 a apoderarse de diversas cantidades de dinero hasta llegar a los 137.000 euros. Lo hizo unas veces mediante reintegros en efectivo y otras utilizando cheques de hasta seis entidades bancarias.;Europa Press