Es una obra de ingeniería renacentista construida en la segunda mitad del siglo XVI por uno de los grandes arquitectos de la época, Andrés de Vandelvira

Puente de Ariza, imagen de archivo.
Puente de Ariza.

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes, a propuesta del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, sendos Reales Decretos por los que se concede la máxima protección patrimonial al Puente de Ariza (Úbeda, Jaén) y al viaducto conocido como Puente del Hacho (Granada), en ambos casos como Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento.

La catalogación como Bien de Interés Cultural (BIC) del Puente del Hacho, que en su momento fue el más largo de España construido en hierro, y del Puente de Ariza, que atesora casi cinco siglos de historia, tiene por objeto la protección patrimonial de sus valores históricos, artísticos y técnicos, así como aumentar su conocimiento y tomar las medidas adecuadas para su correcta conservación, según ha recogido el Ministerio de Cultura en un comunicado.

Una obra de ingeniería renacentista
El Puente de Ariza, en el término municipal de Úbeda (Jaén), es una obra de ingeniería renacentista construida en la segunda mitad del siglo XVI por uno de los grandes arquitectos de la época, Andrés de Vandelvira, autor también de la Catedral de Jaén. Su ubicación sobre el río Guadalimar permitía canalizar la riqueza cerealística y ganadera de la ciudad hacia la meseta. De piedra arenisca, mide 134 metros de longitud, cuenta con cinco ojos de medio punto y conserva el sello de Úbeda en su versión medieval, con una imagen de San Miguel.

El puente quedó sin uso en 1998 con la entrada en funcionamiento del embalse de Giribaile, en un entorno que depende de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico).

Su ubicación determina que su estructura solo aflore en periodos prolongados de sequía, a pesar de lo cual puede garantizarse su conservación sin necesidad de trasladarlo.