El plazo de ejecución de estas intervenciones en las instalaciones del edificio  abarca desde el próximo mes de diciembre hasta septiembre del año 2023 

Interior del Auditorio de las Ruinas de San Francisco de Baeza.
Interior del Auditorio de las Ruinas de San Francisco de Baeza.

La Consejería de Turismo, Cultura y Deporte ha concedido una subvención de más de 100.000 euros al Ayuntamiento de Baeza destinada a la mejora del espacio del Auditorio de las Ruinas de San Francisco a través del suministro e instalación de nuevas butacas.

Enmarcada en las ayudas previstas a municipios turísticos de la comunidad de Andalucía, tiene el objetivo de mejorar la calidad de los espacios públicos de interés turístico-cultural, dotándolos de material o equipamiento.

El delegado territorial de Turismo, Cultura y Deporte, José Ayala, ha puesto en valor esta subvención del ejecutivo andaluz, superior a los 102.000 euros, que viene a poner en valor un espacio considerado Bien de Interés Cultural.

“El plazo de ejecución abarca desde este próximo mes de diciembre hasta el mes de septiembre de 2023 y el primer 50% se abona de forma inmediata, mientras que el 50% restante se abonará después de la ejecución del proyecto”, ha señalado Ayala. Al mismo tiempo ha resaltado el impulso de la Consejería “a la mejora de estos espacios que forman parte del atractivo turístico y cultural de municipios como Baeza”, ha destacado el consejero.

De esta manera, el proyecto pretende la mejora de las instalaciones del inmueble del antiguo Convento de San Francisco de Baeza, declarado Bien de Interés Cultural.

Actuación
Con esta actuación se pretende seguir utilizando este edificio como auditorio y que, además, pueda servir como centro de congresos y conferencias.

Ayala ha incidido en que para transformarlo en un espacio multifuncional para grandes y pequeños eventos, es necesario seguir adaptando el edificio a las nuevas necesidades. Actualmente, estas instalaciones están dotadas de un patio con 351 butacas obsoletas y en mal estado que datan de la década de los años 80 del pasado siglo.

Además de renovar el mobiliario, se garantizará un mayor confort a las usuarios y se asegurará el menor impacto visual del espacio protegido.