Desde el Consistorio se trabajará por poner en valor la figura de San Juan de la Cruz

Bartolomé Cruz, recibe a los primeros peregrinos.
Bartolomé Cruz, recibe a los primeros peregrinos.

Bartolomé Cruz, concejal de Deportes, ha recibido en la Casa del Vicario a los primeros peregrinos pertenecientes al Club de Montaña ‘Aznaitín’ que, tras recorrer 300 Km durante diez etapas, han realizado el camino primitivo de San Juan de la Cruz desde Baeza hasta Caravaca de la Cruz.

Según ha detallado Cruz Sánchez, desde el Consistorio se están realizando los trámites correspondientes para impulsar este camino primitivo que San Juan de la Cruz, al menos, recorrió en nueve ocasiones. De esta manera se quiere poner en marcha un recurso más, que, debido al peso del personaje, se podrá vivir desde el punto de vista deportivo, turístico y religioso. Además, desde el Ayuntamiento de Baeza se pretende con acciones como esta poner en valor la figura y obra de San Juan de la Cruz.

Adelantó el edil del ramo que “en las próximas semanas se celebrarán más reuniones tanto con los ayuntamientos implicados, como con la Orden de los Carmelitas Descalzos que están impulsando este camino, con el fin de incluir este dentro de esta ruta”.

Con la mirada puesta en los peregrinos, desde el Ayuntamiento de Baeza se editó una credencial Sanjuanista, que los viajeros podrán sellar por todas las localidades que conforman este camino.

La primera de las etapas de estos primeros peregrinos fue desde Baeza a Sabiote pasando por Úbeda y Torreperogil; la segunda de ellas transcurrió entre Sabiote y Villacarrillo; la tercera etapa comprendió desde Villacarrillo a Villanueva del Arzobispo; desde Villanueva a Beas de Segura peregrinarían para completar la cuarta etapa; la quinta sería desde Beas de Segura a Hornos, la sexta etapa se completó en Pontones desde Hornos; la séptima fue desde Pontones hasta Santiago de la Espada; la octava etapa transcurrió desde Santiago de la Espada al Nerpio; la novena y penúltima trascurrió desde el Nerpio hasta El Sabinar y la décima comprendió desde El Sabinar hasta Caravaca de la Cruz.

Estas etapas permitieron a los peregrinos contemplar los excepcionales paisajes de la campiña del olivar de Jaén y cruzar las diferentes sierras hasta llegar a Caravaca de la Cruz, donde fueron recibidos por miembros del Carmelo Seglar de la localidad.