Destacó durante el acto la importancia femenina bajo los pasos de Semana Santa

María Jesús López Morel, durante su Pregón.
María Jesús López Morel, durante su Pregón.

El Teatro Ideal Cinema ha acogido la vigésimo novena edición del Pregón del Costalero organizado por la Hermandad de Costaleros del Santísimo Cristo de la Pasión, y que este año tuvo como protagonista a María Jesús López Morel.

Gema Montilla Pedrazas ha sido la encargada de presentar a su amiga y compañera cofrade desde que fijó su residencia en Úbeda, y con la que la pregonera ha compartido infinidad de experiencias personales y especiales momentos en diferentes hermandades ubetenses.

María Jesús López Morel iniciaba el pregón, acompañada por su inseparable guitarra, con una interpretación a nuestro Señor y teniendo un entrañable recuerdo a su difunto padre. Era así como comenzó un relato de sus vivencias primigenias como cofrade junto a su hermano y de la mano de sus padres, de los que fue aprendiendo y llenándose de ese gran amor por la Semana Santa. Desnudó su corazón y dejó mostrar una parte íntima de su vida superando ese carácter reservado que suele tener sobre su vida personal.

Después hizo una loa sobre la pasión de Cristo y la inseparable presencia de su Madre, aprovechando para ello su extensa participación en numerosas hermandades de Úbeda a las que pertenece, dirigiendo especialmente su mirada a la figura del costalero de la que tiene dilatada experiencia tanto como “achuchatronos” como de costal. Supo, asimismo, tener un momento reivindicativo sobre la importancia femenina bajo los pasos de Semana Santa, un mundo que tradicionalmente estuvo reservado al hombre y que gracias a pioneras como ella abrió sus puertas a la mujer.

Este ha sido uno de los objetivos de la Hermandad de Costaleros desde su fundación hace ya casi cuarenta años, siendo una cofradía que tiene a una mujer al frente de cuerpo de capataces. Pues bien, María Jesús supo demostrar en su pregón cómo se puede ser los ‘pies’ de Jesús o de María apoyándose en el sentimiento y el corazón, que son más importantes que la propia fuerza.

Y con la elegancia, sencillez y sentido común que la caracterizan expresó con total acierto cómo los costaleros, mujeres y hombres, se unen formando un solo cuerpo, un solo músculo, un solo sentimiento cuando de cargar con el sufrimiento de Cristo y de su Madre se trata. Finalizó así un entrañable pregón en el que María Jesús López recibió un caluroso aplauso y el cariño de los allí congregados, además de un recuerdo de la Hermandad de Costaleros y de otras cofradías de las que forma parte y que estuvieron presentes.