Finalizó el acto con un concierto de música sacra a cargo del cuartero Spes Nostra

Ramón Fernández Checa, durante su pregón.
Ramón Fernández Checa, durante su pregón.

En el día de San Felipe Neri, santo tan querido en la ciudad de Baeza, tenía lugar el pistoletazo de salida de los actos y cultos en honor al Santísimo Sacramento, con el pregón conmemorativo de la Solemnidad del Corpus Christi, que este año corrió a cargo de Ramón Fernández Checa, presidente de la sección de Baeza de la Adoración Nocturna Española y miembro de la Junta Administrativa de la S.I. Catedral de la Natividad de Nuestra Señora.

Máxima expectación entre los baezanos por escuchar las palabras de este guardián del Señor, que hizo que el claustro de la Catedral de la Natividad se quedara pequeño.

Tras la presentación, que correría a cargo de la joven Nazaret Fernández Martínez, tomaría la palabra el pregonero, ante un bello altar cargado de simbología eucarística y mariana.

Al acariciar el atril, el pregonero “inclinó las rodillas” para proclamar las grandezas de Jesús Eucaristía brotadas desde un corazón enamorado. Y es que, cabe destacar que los presentes reconocieron en las palabras de Fernández Checa a un verdadero enamorado de Jesús Sacramentado y de María Santísima.

Ramón Fernández es una persona comprometida con la Iglesia de Baeza y de Jaén, por ello, en sus palabras los congregados encontraron a un cristiano comprometido que ama a la Iglesia de Cristo, trabajando siempre de manera discreta en todo aquello que se le requiere.

Durante su intervención trasladó como a lo largo de su vida, desde su niñez, Jesús Eucaristía siempre estuvo presente. Así, desgranó su paso por Tarsicios de pequeño, su encuentro con el Santísimo Sacramento en la Adoración Nocturna desde hace más de cuarenta años, el orar ante el Amor de los Amores en familia o su trabajo en pro de extender el carisma de ser adorador en nuestra Diócesis de Jaén.

En su oratoria también estuvieron presentes los santos que han pasado a lo largo de la historia por la ciudad de Baeza, así como aquellos que marcaron su vida cristiana. De la mano de ellos profundizó en la Eucaristía.

También, en este mes de mayo, María Santísima estuvo presente en las palabras del pregonero, a través de tres vivencias marianas fuertes que este experimentó. Cobró especial protagonismo la figura de María en su advocación del Alcázar, madrina de la sección de Baeza de la Adoración Nocturna, a quien hace unos años, el pregonero le impuso la insignia.

En la recta final de su pregón, quiso tener un recuerdo hacia todas las personas que hacen posible que el Corpus Christi en Baeza sea cada año una realidad. Recorrió tramo a tramos la procesión, que anualmente recorre las engalanadas calles de Baeza.

En definitiva, los congregados escucharon el testimonio de un ejemplar adorador nocturno fiel a Jesús Sacramentado, un gran trabajador de la viña del Señor, de una persona orgullosa de su familia y amigo de sus amigos, que vive enamorado de la tierra que lo vio nacer.

Una intensa ovación se prolongó en reiteradas ocasiones al término de este pregón, que puso a todos los presentes en pie.

Finalizó el acto con un escogido concierto de música sacra a cargo del cuartero Spes Nostra.
Tecto// José García Checa